Aprenda a responder preguntas en la escuela

Basado en mi experiencia, lo que voy a decir es algo que niños, que son como yo fui, deberían saber. No sé exactamente la razón, creo que es algún balance entre picardía de carácter genético mezclado con ambientes sociales adultos, pero parece que hay niños que saben algo que nosotros no. Siempre saben el significado de una nueva e impresionante palabra (insulto casi siempre) que nos hace sentir como unos tontos. Yo no fui un niño rechazado, más bien siempre hallé un lugar de liderato y de algún respeto, pero por alguna razón siempre estuve “detrás del palo”.
Lo que pasa cuando uno es niño es que esta propenso a la burla de los demás por razones completamente aleatorias, pareciera como si no hubiera salida y que en cualquier momento todo se pudiera derrumbar. Si a algún niño de los populares, a quien todos tenían en alta estima por las razones también poco entendibles, se le ocurre hacerte una pregunta como: ¿Cómo pone usted la mano cuando se ve las uñas?, dando dos opciones con la mano abierta o con los dedos doblados. Con solo eso, ya está todo listo para quedar como el hazmerreír de toda la clase.
- ¿Cuál es la respuesta correcta?
-¿Yo me veo las uñas en algún punto del día?
-¿Me las debo ver en algún momento, pero cómo?
-¿Será la forma en que me las veo la forma incorrecta?
-Tengo que dar una respuesta pronta y debe ser la correcta ¿Pero cuál?
-Bueno, doblar los dedos es casi en forma de puño… un puño debe ser lo suficiente varonil…
-“Con los dedos doblados” respondo orgulloso
Inmediatas risas de los compañeros ante un comentario rápido del niño popular en burla ante la respuesta. Hay que corregir la respuesta inmediatamente definitivamente me equivoque ellos sabían la respuesta correcta y hay que alinearse con ella
“Con la mano abierta, quise decir”
De nuevo risas de los compañeros ante otro comentario acertado del niño popular. Entonces ¿cuál es la respuesta? Solo me dieron dos opciones y de ambas se rieron… esto no tiene sentido.
Pues claro yo no era tonto antes de responder había buscado salvación en: “Yo no me veo las uñas” pero no era lo suficientemente fuerte para detener el ataque y no tener que escuchar “Pero si lo hiciera como lo haría” y quedar de nuevo acorralado. Si tan solo hubiera sido alguien menos inocente y hubiera respondido algo como “¿Qué le pasa?, los hombres no se ven las uñas”. Quizás algo más audaz como “Las uñas no me las veo pero sí los nudillos marcados en la frente de la gente que me hace ese tipo de preguntas”, noooo demasiado pasado de la raya, pero no se debe descartar si se le logra dar el suficiente tono sarcástico gracioso.
En resumen la respuesta para salir de un ataque como esos se reduce a saber dos verdades:
- Saber que no hay respuesta a la pregunta
- Dar una respuesta que le devuelva el foco de atención al atacante
Escrito por Leonardo
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Ja ja, esta muy bueno, una experiencia pintoresca con la que muchos nos sentimos identificados.
Creo que es hora de que continúe con esta vara, Stephen Dedalus.