Microfinanzas: Lo mejor de dos mundos
Por un lado, se dice que el mercado es cruel, imperfecto y generador de injusticia; al mismo tiempo, se dice que el estado es burocrático, ineficiente e intrusivo. La larga batalla histórica de las fuerzas políticas modernas se ha enfocado en alcanzar un balance apropiado entre las dos instituciones mencionadas, de acuerdo con objetivos establecidos de equidad y eficiencia.
Las situaciones intermedias —en las que se alcanza alinear los incentivos individuales con los intereses estatales de promoción social— tienen muchas caras, y entre estas, una de las que más atención pública ha atraído durante las últimas décadas es el esquema de microfinanzas. Tal ha sido el interés internacional que el 2005 fue declarado por la ONU como el año internacional del microcrédito, y el Premio Nobel de la Paz fue otorgado en el 2006 a Muhammad Yunus y su Grameen Bank, pioneros microfinancieros en Asia del Sur.
Pero, ¿Qué son exactamente las microfinanzas? Son servicios financieros y de banca orientados a negocios y hogares de bajos ingresos, que tradicionalmente transan montos inferiores a $100. El principal producto que ofertan es el microcrédito, y su popularidad proviene de la capacidad que tiene este tipo de préstamos para beneficiar a familias y comunidades en situación de pobreza, sirviendo simultáneamente como instrumento de desarrollo económico. En general, muchos de los clientes de las organizaciones microfinancieras no tienen acceso a estos servicios a través de los canales ordinarios, y su compromiso se refleja en tasas de repago que a menudo superan el 90%.
No obstante su aceptación dentro del mundo no-gubernamental, algunas de las principales organizaciones de este tipo en el planeta, como Grameen y FINCA International, han sido criticadas por su enfoque caritativo y su insostenibilidad financiera (varias de estas empresas obtienen su capital a través de donaciones), otras como Compartamos en México son censuradas por sus altas tasas de interés, y en general todas son criticadas por fomentar el crecimiento del sector informal de la economía y su falla en atender las causas estructurales de la pobreza.
La mayoría de estas críticas son válidas, pero hay que tener en cuenta algo importante: más frecuentemente que lo opuesto, estas empresas fomentan el desarrollo económico en las comunidades bajo su influencia, y aún más digno de notar, algunas lo hacen logrando a la vez altos retornos de inversión.
Uno de los ejemplos más exitosos de empresas microfinancieras es Grameen Phone, afiliada a Grameen Bank que distribuye teléfonos celulares en aldeas, para la venta de servicios de comunicación por parte de pequeños empresarios. El programa es altamente rentable para los involucrados (principalmente amas de casa), y a la vez produce elevados ingresos netos para Grameen y su socio, el consorcio noruego TeleNor.
Así, las empresas capaces de brindar no sólo capital financiero, sino un plan viable de negocios –o la capacitación para elaborarlo-, tienen las mejores oportunidades para beneficiarse de la oferta de servicios microfinancieros, y son buenos ejemplos a seguir.
En general, y a pesar de todo, una mayor extensión de los programas de microfinanzas está lejos de ser la solución a la pobreza mundial. Sin embargo, cuando se acompaña de una ejecución creativa y logra parear las oportunidades de acceso al capital con el know-how para hacerlo funcionar, puede convertirse en aquel, más admirado de los fenómenos económicos, en el que todos se benefician.
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Excelente artículo!Me parece que el financiamiento de pequeñas y medianas empresas es sin duda una de las herramientas que hicieron que países como JAPON salieran adelante.Esto porque junto al financiamiento, el nivel de educación en la población propició las condiciones adecuadas para tal desarrollo. Sin duda Costa Rica por sus condiciones(llámense salud, garantías sociales, educación, servicios), es un país candidato para aplicar una estrategia de financiamientos en ese sentido.Es así, que desde hace mucho tiempo la banca nacional ha venido ofreciendo programas de financiamiento orientados a las PYMES. Sin embargo, se debe recordar que sin ese manejo estatal en los sectores de energía, banca, salud, seguros, etc, sería insuficiente cualquier esfuerzo de financiamiento. El ambiente económico sería muy susceptible a medios externos y por lo tanto, las MYPyMES estaría totalmente a la deriva.
Gracias por el espacio!