
La sabiduría griega representó por más de un milenio la máxima luz para el occidente. La fuerza de su influencia era tal que les imposibilitó a brillantes personas descubrir los errores que en ella se encontraba. Los grandes aciertos y por así decirlo el aura que poseían les daba un status de verdad completa hasta religiosa en algunos casos. Su filosofía llevaba al estudio de la naturaleza es sus muchos aspectos, en donde en algún nivel el conocimiento era algo que se perseguía para ensalzar al ser. Ese conocimiento era parte de la belleza humana. La búsqueda de ese conocimiento fue reiniciada luego de la edad media por el movimiento que conocemos como la Ilustración.
Sin embargo, esta exploración tenía una nueva faceta que hizo toda la diferencia en el camino de la humanidad. En vez de la verdad tomó la duda como axioma, es decir, acepta que nadie es un sabio sino que todos podemos aportar más o menos a la gran trama del saber humano y no tenemos que estar absolutamente correctos en todo. Lo más importante es que estemos en la disposición de generar ideas y posteriormente a enfrentarlas, contrastarlas y dialogar sobre ellas. Pues claro esto encuentra su máxima en el método científico, el cual ha derivado en el avance del conocimiento humano a un ritmo exponencial.
Todo esto me lleva a lo que en estos últimos días he tenido que reflexionar, basado sobre todo en una frase que ha generado una cierta polémica. Ante esta debo decir que posee una gran verdad pero dudo que pueda ser bien interpretada por el ruido que genera al haber sido pronunciada de forma tan concisa y grosera si se quiere. Dice: “Existe gente simple y nosotros”, auch! Por supuesto que existe gente simple y esto no es malo en si, pero ¿qué significa “gente simple”?, las razones de fondo son muchas y enumerarlas no es mi propósito pero el asunto es que hay gente que sigue la idea que tan bien la pone The Postal Service en Sleeping In. Prefieren ver las cosas tal y como se ven a primera vista, no desean indagar más allá y aún más exigen no ser perturbados o “despertados”. Y entonces ¿quiénes son esos “nosotros”?, pues bien nosotros somos los que queremos despertarnos, que nos despierten y despertar a los otros si se puede en el camino.
De alguna forma es un proceso de ilustración personal con el mismo principio de la duda. En donde lo que se dice o se escribe debe interpretarse como dijo Bohr, “lo que escribo no debe leerse como afirmación sino como pregunta”. Si bien es incuestionable que en ese viaje de saber algo estamos aún en nuestros primeros pasos, nuestra intención es crecer de ahí. Aún si llegue el punto que tengamos que deconstruir lo que tanto hemos creído. Finalmente, debo decir que ese “nosotros” no es elitista ya que, por el contrario, lo que busca es integrar a otros, de forma que ese nosotros abarque cada vez a más gente.
Demasiado valiosa la aclaración, porque efectivamente ese “nosotros” se presta para malas interpretaciones, por lo menos yo en lo personal lo interpretaba de cierta forma distinta a la que usted aclara acá. Yo pensaba de hecho que ese “nosotros” se refería a 3 personas que se las daban de importantes, pero veo con mucho agrado que en realidad se refiere a algo que pretende INTEGRARNOS a todos.
[...] una frase de Fernando —”hay dos clases personas, la gente simple y nosotros“— Leo describió a la gente simple como aquella que no quiere despertar ante los secretos y los tesoros del mundo, y [...]
es muy bueno