Mis 5 grandes escenas de muerte
Luego de mucho tiempo, un nuevo ranking, talvez a tono con el aire de estas semanas. El título lo explica todo, y sólo resta avisar: hay como 300 spoilers más adelante. Todo bien para los que ven muchas películas.

5. Los niños en Lorenzo’s Oil
Las muertes que por más tiempo me han impactado; si le doy un quinto lugar es sólo para sentir que lo superé. Tengo dos cosas que decir al respecto. El Consejo: Si usted es un niño varón de entre 6 y 10 años, no, bajo ninguna circunstancia, vea una película sobre la enfermedad más inimaginablemente dolorosa que puede existir, y que por pura casualidad, afecta únicamente a niños varones de entre 6 y 10 años. El Comentario: Nunca las palabras “Esta es una historia de la vida real” fueron tan aterrorizantes.
4. Setsuko en La Tumba de las Luciérnagas
La inocencia en medio de la oscuridad, y el valor y la lucha inútl por sobrevivir. Con tan sólo esta muerte desnutrida, enferma, desamparada e ignorada, La Tumba de las Luciérnagas se convierte en una de las mayores y más efectivas manifestaciones en contra de la guerra jamás concebidas, y en una película realmente buena. La mejor muerte animada, sobre Mufasa en The Lion King.
3. Antonius Block en El Séptimo Sello
Primera escena: Conozcan a la Muerte. Y la Muerte es, como dice Neil Gaiman, un sujeto alto con cara de hueso, como un monje esquelético, con una guadaña y un reloj de arena y un caballo blanco y una inclinación por jugar ajedrez con escandinavos. En la Europa de la peste, el cruzado Antonius Block reta a la muerte a una partida de ajedrez, en un duelo por su vida. Es un truco, y Block sabe que no puede ganar, sólo ganar tiempo para ver a su mujer. La mejor meditación sobre la llegada inevitable de la muerte y el enfrentamiento constante con ella. La danza final es la gran celebración (La muerte de Vivian Bearing en Wit es otro excelente ejemplo de la muerte meditada, pero eso, eso es otra película).

2. El calvo de bigote en Scanners
Veamos… me concentro, me retuerzo un poco, arrugo la cara… casi lo tengo… (explosión de cabeza). La película apenas empieza, y así, de una forma tan simple, nos recetan una de las más sangrientas y sorpresivas muertes en la historia del cine. Cronenberg es un cabrón espeluznante.
1. Mario Ruoppolo en Il Postino
Está la muerte como símbolo político, como crítica cultural y como tragedia shakespeariana, pero inesperadamente, la mejor de todas resulta ser la muerte por amistad y esperanza. Mario Ruoppolo aprende de Pablo Neruda todo acerca de la belleza y la poesía del mundo, y aprende un tanto más por sí mismo, y con ayuda de la que sería su mujer. La influencia del amigo que parte y no regresa, del amigo que parte y no contesta, es tanta que Mario no puede más que sumergirse en ideales que no son suyos, y pierde así su sueño. Una película y una muerte que son labor de amor (Massimo Troisi murió 12 horas después del final de la filmación, luego de posponer su cirugía cardiaca para terminarla), que me enseño algo de la belleza y la poesía del mundo, y que es una de las únicas dos que casi me hizo llorar.
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tumba de luciernagas, que pedazo de peliculon
¡AAAARGGHHH! ¡Maldita maldición! Se me olvidó Life as a House.