Dejemos primero una cosa en claro, si eres mujer y piensas que por lo que voy a escribir soy un cerdo… pues esta bien, lo soy, realmente no me importa lo que pienses; y si entiendes lo que estoy tratando de decir, entonces lo que escribo está dirigido a vos. Una vez habiendo establecido los parámetros del monólogo podemos empezar.
Te he buscado en cada una de ellas aun sin conocerte, es culpa tuya que nada en realidad se dirija a ningún lado, imagino como será tu rostro el día en que te encuentre y como arrugas ligeramente la nariz al reír, tu piel, tu cabello largo y cuidadosamente alborotado; ese olor tuyo a vainilla que me desespera y tus increíbles gustos musicales.
Espero tu all times top five movies, y que te rías cuando te lo pregunte de esa forma porque sabrás exactamente a que me refiero.
Imagino como muero cada vez que te alejas, tus ojos lascivos devorándome, enmarcados en esas perfectas cejas españolas; imagino que te beso, nunca lo suficientemente fuerte como para saciar mi sed, e imagino tu sexo, dulce y acogedor, tan mío como sé que te pertenezco…
Dios!! Serás mi hogar, yo seré el tuyo.
Me imagino cocinándote, viéndote mientras duermes; leyendo mis estupidos libros, no porque te lo pedí, sino porque sabes cuanto significan para mi; abofeteándome cuando me enoje solo y luego abrazándome hasta que te diga cuanto te amo, inexpresiva mientras irradias un aura que cura cada centímetro de mi alma.
Es así te he buscado y así es como serás, estarás llena de defectos, pero serás vos.
Si no existes… te manipularé, te engañaré, te construiré.
¿Y que si no tiene el cabello largo?, buscaré una que si, le daré una esencia de vainilla, y me diré que sos vos.
¿Y que si no sabe la diferencia entre White Stripes y Raconteurs? Yo se la enseñaré, le daré cientos de discos y tomaremos vino mientras escuchamos esas canciones que eran para vos, que nunca serán de ella.
¿Y si le pregunto si tiene una película preferida y no considera que esto es imposible de responder? (Porque sabes cuanto lo odio), me da igual, ya no me importa más, lo olvidaré;
¿Que más da si cada vez que la beso no siento como si fuera la primera y la última vez? Siempre habrá otras primeras veces, con otras como ella. Les cocinaré, las veré dormir; les daré mis libros, para que los quemen, que más da.
¿Si su sexo no me sacia, más bien me aburre, me cansa? ¿Si no muero cada vez que no está? Y ¿Si más bien nunca noté cuando estuvo ahí?
Simplemente me engañaré, lo soportaré, ya no importa más.
¿Si me ve a los ojos, me abraza, y me dice cuanto me ama…? La odiaré… pero jamás tanto y tan fuerte como me odiaré, pero jamás y tan fuerte como te amo a vos.
Esas son mis mujeres de relleno, simples imitaciones de lo que sos vos, mi manera de decirte cuanto te adoro, ilusiones de nuestra vida juntos, un enervante de la razón.

upss… si no tuviese tan en las entrañas al que llamo mi hombre, si no fuese tan yo como soy yo misma, pensaría que estas son sus palabras y no las tuyas. Caigo en estas líneas solo por azar, si es que éste existe, nunca navegué estas aguas, no tengo carta de ruta. Cerraré esta ventana, muy a mi pesar curioso, sin investigar el sitio. Cerraré esta página, no sea que me ahogue en ella.
Sus versos… ¿acaso son como usted mismo? tiernos, amorosos, apasionados, terribles en cólera…
Nunca nos hemos buscado… ¿Cómo nos íbamos a encontrar?
Creo que he herido y entusiasmado cada una de sus palabras, hasta llegar al punto donde las veo como experiencias de vida, ahora le pregunto: ¿quien de nosotros se preocupa en serio? Pero así, como un hombre meditabundo y embelesado, se despierta sobresaltado con la campana del reloj en la mañana, así mismo, nosotros frente a esas contingencias nos presentamos estupefactos y confusos, preguntándonos: ¿Qué pasa? ¿Que somos? Y después contamos esos minutos vividos, de nuestro pasado, de nuestra vida, de nuestro ser y ¡ay!, nos equivocamos en la cuenta… y es que somos fatalmente extraños a nosotros mismos, no nos comprendemos, tenemos que liarnos con los demás, como una condena…
Como saber si en verdad a la final te encontraré o simplemente me hundiré mas y mas en esas mujeres de relleno, hasta el punto de mentirme a mi mismo y pensar que no existes, convencerme que eres una utopia.
Envidio a la MUSA que te inspiro este texto… y como dice la Madre Teresa de Calcuta:… “Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal”… pueder ser no crees??…. De lo que si quiero estar segura y no se cómo es que no quiere ser más una MUSA de relleno solo quiero ser MUSA….
comparto el hecho de que busquemos personas de relleno, de que nos engañemos la mayoria de veces, que transformemos la realidad, pero no podemos dejar que esa persona que se llevo parte de nosotros nos haga perder la ilusión, las gans de volver a querer y porque no a amar, no me acuerdo el autor pero dijo: cada vez que estas con alguien la amas a tu manera… he pasado mi vida con personas de relleno porque la persona que me da inspiración se perdio de camino o simplemente no quiso llegar a mi…