Un día a la vez

Buenas noches… mi nombre es… mi nombre es… realmente no me siento muy cómodo diciendo mi nombre así que pido disculpas y talvez conforme vaya dando testimonio de mi adicción pueda lograr decir mi nombre, aunque en realidad nuestros nombres no dicen nada acerca de nosotros pero en fin… por dónde empezar… Algunos de ustedes han hablado de cómo sus hogares fueron causantes en gran medida de su problema… en mi caso no podría decir eso, sería algo injusto de mi parte. Mi padre siempre ha sido un hombre muy correcto y un verdadero ejemplo a seguir, mi madre es toda una dama siempre inculcándonos valores… Podría decirse que aunque nunca tuvimos dinero siempre vivimos bien y porqué no decirlo creo que muchas de las familias vecinas siempre nos tuvieron cierta envidia… o al menos eso es lo que yo siempre entendí cuando le decían a mi madre “sus hijos son tan educados, inteligentes en cambio mi Juancito es tan terrible…” en realidad querían decir “maldita sea usted y toda su descendencia por ser como son y hacer de mi rol de madre un verdadero fracaso”. También algunos de ustedes esta noche han mencionado cómo todo fue culpa del sistema educativo… pero yo no puedo culpar al sistema por mi adicción… puedo culparlo de muchas otras adicciones pero de esta que me tiene sumido en la desgracia no. Puedo culparlo de tratar de cercenar mi creatividad, amputar mi capacidad de trabajo en equipo y desdibujar todas mis facultades inherentes de líder, pero culparlo de mi adiccion sería algo injusto… También algunos de ustedes esta noche han hablado de cómo las malas amistades los llevaron al abismo donde se encontraban hace un tiempo, pero yo no podria decir eso. A decir verdad nunca un amigo me obligó a hacerlo para ser más hombre o ser alguien más cool, de hecho ninguno de mis amigos comparte mi problema. Tampoco me tachaban, fueron tolerantes hasta que esta maldita adicción terminó por controlarme y hacer de mí una marioneta… Yo sé lo que es no ser dueño de mis propias acciones… sé lo es estar enfrente de eso y no poder cerrar los ojos y tener que saciar esa maldita necesidad… y sé lo que es que tus padres, hermanos y amigos te vean con ojos de decepción… pero hoy… hoy quiero cambiar… y puedo hacerlo… un día a la vez… un día… Mi nombre es… Mi nombre es Fernando Cárdenas y soy adicto a mirarle los calzones a las mujeres, sin hacer ninguna distincion de raza, edad, idelogía política, talla o credo.
Era no muy joven ni muy viejo cuando vi por primera vez el amanecer entre unas piernas… y este sol… este sol no me cegaba al verlo… y su luz calentaba más mi cuerpo… ese dia llegué a mi casa y recuerdo que al acostarme la única imagen que tenía en mi cabeza eran los calzones de esa mujer… no recordaba ni su rostro… eran de un color blanco límpido, lo cual habla muy bien de quien los llevaba puestos… Esa noche me masturbé pensando en ese calzón, no en su dueña. Conforme pasaban los días una que otra vez topaba con suerte y lograba ver unos calzones, pero cada vez quería mas… ya no me bastaba con mi suerte… era placentero ver calzones, pero tenían que ser calzones y no partes de abajo de vestidos de baño… parte del placer radica en lo escondido a la vista… fue así como me fui adentrando en este vicio… desarrollé diversas estrategias para lograr verle los calzones a las mujeres… me colocaba debajo de los puentes peatonales, escaleras electricas, en las afueras de las zapaterías… las zapaterias son por mucho la mas efectiva de las estrategias…a veces me ponía un pequeño espejito en la agujeta de mi zapato… casi se me olvidaba esta que es bastante efectiva… cuando una mujer va a bajar de un automóvil siempre tiene que abrir las piernas… esa estrategia es un clásico… otro clásico es en los eventos que preparan en los centros comerciales los fines de semana… esos días me alistaba porque sabía que eran especiales… era casi como para un cocainómano ir caminando por la playa y encontrarse un paquete de los que botan los botes de los narcos… por eso no me perdia ninguno de esos fines de semana… era casi como estos religiosos extremistas el día que rinden culto… y así muchas veces tuve que ver desfiles caninos, presentaciones de pseudoartistas trovadores, actos de magia (el mago casi siempre era un expseudoartista trovador)… pero valía la pena. Los balcones siempre se abarrotaban de mujeres… y yo… y yo siempre estaba listo como buen niño explorador, listo para verles los calzones… en un mismo día podía ver toda la gama de colores de ropa interior… blancos, negros, beiges, rojos, rosados, manchados, amarillos (manchados?), era el mejor arcoiris que mis ojos jamas podrían haber visto y el único donde sí había un tesoro esperándome al otro lado, también ya conocía todos los diseños, encajes y cortes… no les miento fui feliz… al menos eso pensaba yo. Y es que uno no siente que esté mal… hasta que ya es demasiado tarde… Tenia ya veintitantos años cuando tuve mi primer conflicto moral… Me encontraba comiendo en un centro comercial… y volteé a ver sin querer (o quizas ya mi cuerpo habia desarrollado cierta capacidad extrasensorial) y ahí estaba ella sentada en su silla tan inocente, tan niña, con su vestidito de flores y sus calzones con dibujitos, desde donde yo me encontraba eran algo visibles… nunca había hecho distinciones de edad… pero tambien hacía mucho tiempo que no tenía una situacion como estas… es que cuando joven verle los calzones a niñas, jovenes, mujeres y hasta mujeres adultas no es algo que te pueda producir conflictos morales, pero ese día en el centro comercial… ese día… ese día… caí en cuenta que no era correcto verle los calzones a esa niña… pero las adicciones… malditas adicciones no entienden de correctitud… y no es que yo sea un pedófilo o algo así, no es que a mí me gusten las ancianas simplemente cuando se podía ver unos calzones mis ojos no podían dejar de verlos… entiéndase soy adicto a ver calzones y no existe relación alguna con quién los porte… así le vi los calzones a las novias de mis amigos, cuñadas, tías, primas, monjas, mujeres indigentes, embarazadas, invidentes… mujeres con manzanas de adán pronunciadas… o que se encontraban adentro de un ataud… por dicha no tuve hermanas… la naturaleza es verdaderamente sabia… ya no podía mas… todo el día pensaba en calzones… pero sólo en verlos… porque nunca he tenido afición por robarlos, coleccionarlos, olerlos o ponermelos; esas cosas sí me parecen realmente algo enfermo. Cansado de toda esta situación decidí confesárselo a mis padres, para que me ayudaran ya no podía yo solo con esto, era algo que me estaba carcomiendo el alma… y conforme lloraba y me limpiaba las lágrimas, mi madre se levanto del sillón y abrió las piernas, y yo quise cerrar mis ojos pero no pude… nunca me habia sentido tan sucio… no fue con malicia yo para esos momentos ya no era yo, lo que un día empezo siendo algo placentero termino siendo lo mas destructivo en mi vida… me alejó del estudio, familia, amigos… nadie queria estar conmigo. Incluso yo mismo, si llevara calzones puestos no querría estar cerca de mí, varias veces trate de dejarlo pero no pude… pero hoy quiero cambiar… un día a la vez… y con la ayuda de ustedes que a partir de hoy serán mi familia, sé que podré salir adelante…

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Mae, yo he estado tratando de no poner comentarios simplemente diciendo que algo está bueno, pero esto está tan genial que no puedo evitarlo. DEMASIADO BUENO!!!! Por mi parte, no te puedo ayudar con la adicción, conmigo más bien te hundirías más, más bien gracias por los tips de cómo ver calzones.
pinchi enfermo
Me identifico con la historia… me gusta, desde hace mucho tiempo, ver las bragas de las mujeres… en las escaleras, en los supermercados, en los centros comerciales, en el metro…
es super rico..hoy vi unos calzoncito q huuu..riqisimos
SI, ES RICO VERLE LOS CALZONCITOS A LAS MUJERES, SOLO TRATA DE CONTROLARTE Y DE NO SER OBVIO, NADIE HA MUERTO POR VER CALZONES .
no estas solo miles de nosotros tenemos esa adiccion que conmtrolamos por ratos ,es importante controlarla… aunque tendras recaidas