Estoy ebrio… y que?, si se sienten irrespetados por mí pueden dejar de leer, no tengo ningún problema con eso… el día que me importe lo que ustedes puedan opinar de lo que yo escribo ese día posiblemente dejaré de escribir… y porqué entonces publico lo que escribo? porque puedo… y qué?… algunos más envueltos en todo lo concerniente al planeta gris me dirán que alguna vez prometí que no volvería a escribir en directo en el blog… y qué?, también prometí que no volvería a creer en ella… y ya ves… me patearon otra vez el corazón… estoy enfermo? soy un pendejo? soy como si superman fuera adicto a la kryptonita? merezco lo que tengo… o lo que no tengo… o peor aún, me gustas por el solo hecho de que no me quieres?… cómo demonios puedo querer que me quieras si yo mismo no me quiero queriendote… y sí… tambien extraño a esa otra mujer… a la cual no amo… pero cómo extraño esas conversaciones que le daban un poco de sentido a las madrugadas… y sí… éramos como un camino tranquilo… no como una montaña rusa… y sí… en honor a la verdad te extraño en puta… no te amo… pero sé que podría haber llegado a amarte… si tan solo… si tan solo tú lo hubieses permitido… y es que siempre he preferido ser como el hombre que se come su propio corazón… y no como el perro que se come su propio excremento… y tú la que la que me llama… para cuando estoy cerca sólo alejarme de manera inesperada… hoy quise enviarte un mensaje de celular… y cuando me decidí a hacerlo… la batería de mi celular había muerto… y porqué tratar de darle vida a algo que nació muerto… hace tiempo que no te veo… el tiempo parece haberse detenido en tu mirada… mi sol parece haberse escondido esta mañana… y no comprendo cómo sigues encerrando en tu corazón a un fantasma… no es fácil tratar de entender… no es fácil tratar de seguir… un día de estos el fantasma me llamó a mi casa… hacía mucho tiempo que no hablaba con él… y solo me sirvió para aumentar el dolor en mi corazón… no es posible que seas tan ciega… que me digas un día que estás cansada de negar lo que sientes por mí… que me despiertes a media noche… para qué?, para que unos días después me digas que no puedes amarme… por un demonio no te das cuenta que cuando dentro de unos años me digas otra vez que sí me quieres como quiero que me quieras… yo ya seré un fantasma… un hombre sin alma… un maldito cerdo o algo peor un hombre… un hombre como lo es él hoy… un maldito que no supo ver la belleza en lo que tenía contigo al lado… estoy en el filo… tengo miedo de convertirme en uno de ellos… cuando niño tenía miedo a los monstruos que salían cuando mamá apagaba la luz… ahora solo tengo miedo de lo que yo pueda llegar a ser… y es que hasta pareciera natural convertirme de un funeral a una biblia de neon… tengo tanto miedo… porque dejas que pase el tiempo…hubo un día en que quise combatir tus miedos… quise realizar tus sueños aunque yo no apareciera en ellos… pero ese día parece acabar… y tengo miedo de que eso pase… entiérrenme con mi camisa del dark side of the moon…
PD: Mañana Humberto espero que arregle la ortografía de este post…
PPD: Humberto: Ya le arreglé la ortografía, pero me sentiría más cómodo si alguna de sus amigas filólogas lo revisara con más detenimiento.
uuuu… alguien va a arrepentirse en la mañana…
Fernando, dos cosas: 1) Todo este acto del “deje de leer” se está haciendo viejo. Digo, para evitar la autoparodia. 2) Le doy la bienvenida al campamento de Neon Bible. Es un logro entender lo muy por encima que está de Funeral, aunque sólo un monstruo lo pueda entender.
Salud.
definitivamente neon bible sobre funeral… sobre el acto de deje de leer… me refiero a él en el proximo comentario..saludos
“Pero no habían dado veinte pasos cuando se pararon bruscamente. Un alboroto de voces venía desde la casa. Corrieron de vuelta y miraron nuevamente por la ventana. Sí, se estaba desarrollando una violenta discusión: gritos, golpes sobre la mesa, miradas penetrantes y desconfiadas, negativas furiosas. El origen del conflicto parecía ser que tanto Napoleón como el señor Pilkington habían jugado simultáneamente un as de espadas cada uno.
Doce voces estaban gritando enfurecidas, y eran todas iguales. No existía duda de lo que sucediera a las caras de los cerdos. Los animales de afuera miraron del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo, y nuevamente del cerdo al hombre; pero ya era imposible discernir quién era quién.”