El siguiente es un post escrito con la mejor intención científica (humorística), para amenizar un día histórico bla bla. Todos son personajes de ficción. Creo. Si usted se siente identificado con alguno de estos perfiles, ¡Felicidades! Es usted un estereotipo.
El hippie:
El gran actor / modelo / sociólogo / fotógrafo / trovador / pintor / gótico / escultor / malabarista / literato / filósofo que puede o puede que no trabaje en un call center. No entiendo bien sus motivos, quizá sean muy profundos para mí.
El que verídicamente sale cogido:
“Te recomendamos cambiar de ocupación, por tu bien. Tómate tu tiempo” “¡¿Qué?! ¡Apocalipsis! ¡Trágame universo villano, no sólo me mastiques y me escupas!” Pobre hombre, víctima inocente, no lo viste venir hace 15 años. Chará los que te acompañan.
El sindicalista:
Gordo de bigote… (No se confundan, hay más) Gordo de bigote, que gana sin trabajar. “¿Realmente tendré que ir a todas esas marchas? Ok, pero vacaciones después, y cerveza durante.” Gordo de bigote, ¡si tan sólo no tuvieramos que esperar tantos años para ser como tú!
El profesional maduro:
Cree ciegamente en el estado social de derecho que lo vio nacer. Quemó llantas cuando ALCOA, y quiso con todo su corazón quemarlas cuando el Combo, pero ahora somos civilizados, claro. Cree ciegamente que el TLC atenta contra el estado social de derecho que lo vio nacer; no sabe cómo, pero lo sabe. Cree ciegamente que Pepe Figueres es Dios, y que Oscar Arias es Belcebú, señor de las moscas.
El idiota bienintencionado:
Mmm… Tiene buenas intenciones, pero ustedes saben: es un idiota.
El comunista entrado en años:
Pobre hombre, él sólo quería que todos los niños del mundo se tomaran de las manos y cantaran juntos en un espíritu de armonía y paz. Ahora sólo quiere una milpa, y una milpa, y buenos güeyes.
El astuto:
“¿Usted le cree a toda esa gente que está a favor? Para mí que esconden algo… Seguro se benefician de alguna forma, los malditos.”
El alborotador:
“Alguien tiene que quedarse con todas esas nenas hippies que están buenísimas… ya sé, si hago bulla ellas vendrán ¿pero qué reclamo? ¿el agua o las medicinas? hmm… células madre, por supuesto.”
El político:
“Veamos, por alguien tienen que votar todos esos hippies, cogidos, comunistas, profesionales, idiotas, astutos y alborotadores. Si los lidero hasta puedo ser presidente. No, no es suficiente. Ya sé, además de eso voy a ser fuertemente anti-Hitler… Soy un genio.”
Qué pena me da, lamentablemente debo decir que el último de esos personajes es mi rector, aunque él también es idiota, alborotador e idiota (ah ya lo había dicho).