- “¿Quico, juegamos a los dectetives que estaban investigando el ratero muerto?…, ¿zaz?… ¿Quico?… ¿ Qué les pasa?”
(Nadie responde, un silencio incómodo y frustrante. Después, la injusticia más grande que la humanidad haya podido cometer).
Se oyen, una tras otra, voces de todas partes llenas de odio:
- “¡RATERO!”
- “¡ratero!”
- “¡RaTeRo!”
- “¡RATEROOO!”
- “¡Ratero… tero… tero!”
- “¡Raterooo!”
- “¡RATERO… TERO.. .TERO!”
- “¡Tero… tero.. .tero!”
El Chavo observa confundido y contrariado a sus atacantes, no sabe qué es lo que está pasando, lo abruman todas esas voces, ¿por qué ratero?, ¿qué pasa?, ¡no!, ¡yo no fui!
Para rematar la escena, esa noche el Chavo recoge sus muy escasas pertenencias (una camiseta vieja, un dibujo, un balero “hechizo”, una resortera y un pedazo de torta de jamón) y las envuelve en un pañuelo, al cual le ensarta un palo para luego cargar sus cosas al hombro. Se dirige hacia la salida, vacila un poco, observa su barril y lo acaricia con tristeza, echa una última mirada alrededor y finalmente abandona la vecindad.
El que diga que no lloró cuando vio esta escena del Chavo del Ocho realmente no tiene corazón, ver la cara triste del Chavo cuando lo acusaban injustamente de ratero era algo extremadamente doloroso y angustiante, un sufrimiento tremendo. Pocas veces sentí tanta lástima hacia un individuo como la que sentí aquella vez, y para colmo, el Chavo yéndose de la vecindad fue la estocada que terminó de destrozar el corazón de todos los espectadores de este triste capítulo.
Pero finalmente un renacer, vuelve la luz y la calma, todo se aclara, el Chavo regresa porque sabe que es inocente y en una conversación conmovedora con Quico hace recapacitar al verdadero ratero (el señor Hurtado), quien se arrepiente y devuelve todos los objetos robados. Incluso un toque humorístico final en boca de Doña Florinda cuando dice que aparecieron “mis calzones”.
Para mí, el mejor capítulo del programa número uno de la televisión humorística, todo un clásico, uno de tantos capítulos con moraleja, de ese programa que alguna gente ha tildado de inapropiado y nocivo, pero que en la opinión de este servidor es uno de los mejores de la historia y sin duda el más visto y por más tiempo proyectado en Latinoamérica.
Acá les dejo el link para que observen el video y recuerden este fenomenal capítulo. No dudo que algunos soltarán alguna lágrima cuando lo vean nuevamente.
Ver video del capítulo Chavo Ratero
No lo pudo haber dicho de mejor manera “…la injusticia más grande que la humanidad haya podido cometer…”, soy uno de esos que lloro con ese capitulo, es mas esa imagen la tengo guardada en mi mente, era yo muy niño y menos dañado que ahora pero hay cosas que aun no han cambiado en mi y lo descubro viendo de nuevo esa escena.
Mientras lo leia, nomas, se me llenaron los ojos de lagrimas…
Me hizo bien leer tu blog… ya mismo le pongo un link en mi fotolog.
Besos!
Otro admirador que no se aburre de ver los capitulos que he visto tantas veces, al leer esto
se me puso la piel de gallina al recordarme de ese capitulo inolvidable por que lo admito ese dia llore, y las otras veces que vi ese mismo capitulo, tambien llore……
Genial Vito me gusto.!
De hecho, el propio Chespirito estaba consciente del impacto emocional que tuvo este capítulo, a tal punto que lo utilizó como “programa dentro del programa” para conmover y reformar a sus personajes de Los Caquitos, cuando empezó a considerar que la ocupación de ladrones podía convertirlos en malos ejemplos para la creciente audiencia televisiva.