El Encantador de Serpientes…
Estaba frente a ella, el sabía cual era su debilidad, nuevamente el encantador de serpientes se encontraba en sus dominios, una vez había sido mordido y esto casi le cuesta la vida, nunca había sentido un dolor tan inmenso, el veneno iba penetrando su cuerpo a una velocidad increíble, sabía que pronto su corazón dejaría de latir… sin embargo, aún está vivo y se pregunta el por que. Después de ese día ya nada ha sido igual, tres años han transcurrido desde ese fatídico incidente, seis meses en coma, dos años y un poco más aprendiendo a comer, a vestirse por si solo, a caminar, a respirar. Tratando de ser nuevamente él.
Este la mira a los ojos, esos ojos penetrantes y sin vida, ella se levanta de manera amenazante y expande su cuello, no hay ninguna duda, esta preparada a atacar; aquella que casi lo mata fue su más grande conquista; la hubiesen visto, su tamaño, su porte, él lo había logrado, había logrado cautivarla, todo gracias a su gran fama, todo gracias a su experiencia, sin embargo, algo sucedió, el encantador se perdió en sus ojos, en el leve sonido de su lengua, estaba extasiado, el encantador fue cautivado por su mortal adversaria, olvidó algo muy importante, los colores brillantes de la piel de la serpiente, no solo son una muestra de su intrínseca belleza, olvidó que estos eran una señal de cuan peligrosa puede llegar a ser.
Esta serpiente que tiene en frente no es como aquella, siente pavor con solo pensar como sería enfrentarse nuevamente con tal hermosa monstruosidad, no, esta, aunque peligrosa, es como muchas otras a las cuales ha llegado a atrapar, como muchas otras disecadas en su colección; es encantadora, no hay duda de eso, y sumamente peligrosa, pero jamás como la que por un momento mermó su vida.
Recuerda una como esta en su pasado, es normal encontrarlas en la arena; trata de recordar como hacer para atraparla; mírala a los ojos, más no te pierdas en ellos, susurra una canción, comenzara a ceder… acerca tu mano, lento, que no se sienta amenazada, hazla creer que tiene todo bajo control, hazla creer que es ella quien manda… cuando veas la oportunidad… tómala.
Aún sus admiradores esperan mucho de él, desearía ostentar la mitad de la pericia que ellos especulan posee… todos suelen verle de manera inquisitiva, observan cada uno de sus movimientos, más no comprenden lo que acontece en su mente, piensan que será fácil para él, pero ya no es el mismo de antes, de antes de su encuentro con la muerte. Fue terrible para él esa experiencia, una vez habiéndose perdido en sus ojos, una vez escuchó el murmullo de su lengua, una vez este se encontró bajo su encanto, ya no tuvo vuelta atrás, esta atacó de manera voraz, directo a su corazón, él sintió como uno a uno sus sentidos iban desapareciendo, primero su oído, luego su vista y el tacto, lentamente su percepción del mundo cambiaba, moría con cada segundo que pasaba, el solo hecho de respirar era toda una odisea para él.
Debía tener cuidado, no es sabio distraerse en momentos como este, el encantador comienza a acercarse a su próximo trofeo, lentamente pero de manera concisa toca su canción, primero como un susurro, aumentando el sonido según la serpiente se balanceaba, solo de esta forma sería suya. Respira, se dice a si mismo, no olvides como respirar, no como esa vez… esto es lo que más le atemoriza, olvidar nuevamente como respirar, esa mano invisible que le apretaba el pecho, el nudo en la garganta, la visión borrosa a razón de las lágrimas, lagrimas de desesperación, lagrimas de decepción.
La serpiente comienza a ceder terreno, el encantador acerca su mano, pero no observa ninguna muestra de rechazo por parte de esta, la toma de manera firme de su cuello, sin embargo no la lastima; lentamente vuelven a él los recuerdos de sus tiempos de gloria, recuerda sus máximas proezas, lentamente vuelve a ser él; la función apenas comienza, guarda lo mejor para el final, se dice, el clímax es lo más importante…
Una vez sintió el veneno aquella noche, entró a su automóvil, debía buscar ayuda… unos cuantos metros más adelante no encontró mayor remedio que detener su camino, las lagrimas no lo dejaban conducir… perdería su conciencia, la muerte se encontraba cerca, seis meses después abriría los ojos en la camilla de un hospital, habían logrado aplicar el suero… a la fecha de hoy aún ignora cual de los doctores fue el que logró salvar su vida con este curioso elixir, el cual, es realizado a base del veneno de otras serpientes… el fuego deber ser combatido con fuego es conveniente decir…
Esta vez no sería así, esta vez, no sería mordido por este hermoso espécimen, esta vez volvería a ser como antes; una vez habiéndola tomado por el cuello, la acercó a su rostro, sin miedo, sin remordimiento, quien sabe, tal vez en realidad añoraba la muerte…, sin embargo su trabajo estaba hecho, la serpiente había sido cautivada…,
lentamente, como quien seduce a su amante, la besó…, la acarició…, la amó…
otra vez volvería a ser el mismo…
el encantador de serpientes…


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Muy interesante Encantador! La verdad lo más importante es atreverse a intentarlo nuevamente a pesar de una mala experiencia. La serpientes por su fisionomía son bastante aterradoras al igual que situaciones a las que podamos enfrentarnos en la vida. Si nuevamente pudo recobrar su instinto de domador a raíz de un hecho que involucró nuevamente a una serpiente,créame que eso significa que ha mejorado sus habilidades y probablemente el hecho fatídico que comenta al inicio, se convierta simplemente en un recuerdo risible.
Excelente texto,uno de los mejores…! cada experiencia pasada nos ayuda a mejorar las futuras, pero jamas dejar lo que verdaderamente nos apasiona FELICIDADES!!
ola pero como piuedes tocar una serpiente
que asco
a que si eres chica o chico? porque eres guapo o guapa
6/Ene/2009 a las 10:04 pm
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