Sobre el amigo gay
“I Wanna Be Your Dog” - The Stooges

Antes de iniciar, una aclaración: Existen dos tipos de amigo gay; el primero —al que se le llama así por ser amigo y homosexual— no nos interesa, excepto como figura metafórica con la función de avergonzar. El sujeto de este pequeño artículo será la segunda variedad, el amigo a quien más le valdría ser homosexual.
El amigo gay es un hombre, el mejor amigo de una mujer atractiva (a veces ni tan atractiva, a veces ni tan amigo) con la cuál nunca llegará a involucrarse románticamente. La imposibilidad de ese amor romántico no incomoda de manera alguna a la mujer, ni al amigo gay del primer tipo, pero puede destruir al amigo gay del segundo tipo, que sin duda se encuentra perdidamente enamorado. El amigo gay del segundo tipo (en adelante amigo gay, a secas) es el hombre que al verse atraído por una mujer, decide seducirla a través de la amistad. El amigo gay logrará el cariño de ella, escuchará la mayoría de sus secretos, se convertirá en su mascota, su bufón, y su paño de lágrimas; llegará a ser una especie de acosador con permiso. Y todo esto podrá estar muy bien, pero el pobre diablo nunca logrará enamorarla, y quizá nunca logre dejar de ser el equivalente de un oso de peluche en la vida de ella, siempre viendo pasar a los que por analogía serían consoladores.
Desde hace algún tiempo vengo desarrollando una cierta fascinación por este problema del amigo gay: Es sin duda una de las grandes tragedias del hombre, pero también es de las mayores comedias. Posiblemente mi interés surja del hecho que he llegado a conocer a algunos de los más expertos amigos gays de mi tiempo: los virtuosos, niños prodigio, campeones indiscutibles de la amistad gay (entre los que se encuentra talvez alguno de mis compañeros de Planeta Gris, talvez Fernando). Sin embargo, creo que el atractivo principal que tiene el tema es la desgracia ajena; una calamidad que es tan fácil de evitar, tan dolorosa, y al mismo tiempo tan entretenida para quienes la observan.
Y es que es sencillísimo detectar un amigo gay, y cualquiera puede hacerlo —exceptuando, claro, al amigo gay y la mujer en cuestión. Las familias lo saben todo; la de ella se conmueve y aprovecha momentos de debilidad para burlarse, la de él niega todo, y prefiere pensar que es en realidad ella la que lo persigue a él. Posiblemente nadie llegue nunca a notar el aliento de esperanza en el corazón de él cada vez que ella se muestra cercana, ni cómo en esos momentos él está convencido de que para unirlos definitivamente sólo falta un poco de brío de su parte, y ya llegará la hora. Muchos saben, no obstante, que sería más fácil que ella se enamore de su peor enemigo (por quien algo siente con pasión) que de su amigo gay.
¿Qué puede hacerse entonces para tratar con un amigo gay? Hay dos escuelas de pensamiento en ese sentido: La una (de derecha) dice que hay que permitir que las personas cometan sus propios errores, la otra (de izquierda) que hay que salvarlos de su propia estupidez. Yo no me suscribo completamente a ninguna de estas doctrinas, principalmente porque es entretenido ver a alguien darse (metafóricos) portazos en la nariz una y otra vez, tal como es entretenido ver a Macaulay Culkin dar una paliza a dos rateros incompetentes; pero al mismo tiempo, estar cerca de un amigo gay y todo su discurso de falsa esperanza puede resultar irritante con el tiempo. Lo que yo recomiendo en estos casos, para quienes apelan a su sentido de humanidad, es convencer al amigo gay de confesarse enamorado, y ver así cómo termina la relación enfermiza. Luego de una confesión de este tipo, en 999 de 1000 casos, la relación se complica con una serie de momentos incómodos, hasta desaparecer con el tiempo (lo cual puede ser también divertido para el observador). Y está ese caso en 1000 que hace que el mundo siga girando.
Sí, que el mundo siga girando… por todos los cielos, ¡Cómo es la gente de graciosa!


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Mi primer comentario “serio” para la página será en ésta publicación, y se refiere especialmente a la difícil confrontación de la mujer con éste pobre y burlado amigo gay de segundo grado… Y es que a pesar de ser visto como un osito de peluche (como en verdad sucede), debe aceptarse que cuando un hombre trata de llegar tiernamente al corazón de una mujer por medio de la amistad; jamás va a lograr más que lástima y con el paso del tiempo, cierto desprecio, ya que es categorizado como si fuera “otra amiga”, pero metiche, y al final, aquel acosador en potencia, termina agotando al objeto de admiración… inclusive, conocerá el peor lado de ella… y ya no por confianza, sino porque ella no va a conseguir otra forma de quitarselo de encima.
Así que tristemente, a la mujer se le llega de una vez, o se pierde cualquier oportunidad con ella, y se termina siendo tan desagradable, como si una lesbiana estuviera tratando de seducirla insistentemente…
Estos amigos gay… No se han dado cuenta que las mujeres son masoquistas por naturaleza y se sienten atraídas por hombres que no les den importancia y las traten mal, muchas veces hasta llegar al irrespeto…
Triste realidad… A muchos se nos hace difícil aplicar esas técnicas de “ligue”, seguimos tratando amablemente a mujeres que consideramos candidatas a ser mas que amigas y terminamos entreteniendo a terceros una vez mas…
Como leí por ahí en un correo titulado “carta del mejor amigo”:
“… ¿A partir de qué café nos hicimos amigos?, ¿del quinto? ¿del sexto? Joder, eso se avisa. ¡Uno menos, y ahora me estaría acostando con ella!”
H tiene toda la razon, hay que hacer un esfuerzo para tratarlas mal, parece que solo asi se puede, ni modo.
Me parece que aunque si bien es cierto lo que dice H, lo que dice Vittorio es erroneo. Es como el chico malo que se hace suave… pierde su lado conquistador. El que padece de la enfermedad del amigo gay no tiene que tratar mal a las mujeres, seguramente lo haria tan mal que quedaria como un patan y punto. Lo que tiene que hacer es no tratarse mal a si mismo, entiendase no ser tan entregado…
Cada vez la siguiente frase toma aun mas fuerza de la que alguna vez pense cuando la escribi…”No quisiera ser ese pobre diablo de Fernando…Ouchhhh…”, empieza a aplicar en un sin fin de temas.
Bueno… digamos q tengo algunas coincidencias y otras no. Primero que todo volvemos a las generalizaciones, como no quiero pecar de pretenciosa señalando que los comentarios anteriores no son tan veraces y el mio sí, jaja! simplemente les digo que por Dios!! La amistad es necesaria para entablar cualquier tipo de relación, pues bien, en muchos casos la amistad nunca se da y se pasa directamente a lo que es el encuentro amoroso, les pregunto: ¿qué tanto tiempo han durado esas relaciones? la verdad en mi caso no mucho, porque cuando ya los besos no son suficientes y se cae ese velo sexual, lo que te queda de la persona tal vez no es lo que te gusta o lo que querías y simplemente te aburrís y te vas, o pasa a la inversa con la otra persona.
El amigo gay en segundo grado, esta interesado en conocer a la mujer de la cual se enamoró, por qué? probablemente porque es un poco inseguro y no quiere dar un paso errado antes de avalanzarse con la conquista, con una que tal vez pierda totalmente a esa amiga amada o segundo porque esta en otra etapa de su vida, en la cual quiere hacer las cosas diferentes y quiere ser amigo antes de la relación.
Para terminar, no se que tan cierto será el hecho de que los hombres no pueden ser “amigos” de las mujeres, porque siempre tienen segundas intenciones, si este fuera el caso el amigo gay en segundo grado, lo que hace es prolongar un acercamiento al menos amistoso por su cobardía y temor al rechazo. Lo cual con toda razón no es algo sano para él.
Si humbert yo soy uno de esos amigos gay parece que hubieras escrito basado en mi enserio
es bueno saber que hay gente como tu y tiene un espacio para personas como nosotros no que sea gay pero tengo mi lado femenino el cual creo a evolucionado a tal punto que para las mujers normales osea hetero soy el hombre perfecto y haora queme he incursionadoa en mis estudios de porke las lesbianas odian a los hombres pues me he dado cuenta que no todas las lesbians odian a los hombres bueno ami me quieren jejeje
que ironia mmmm
ahora les comenta una mujer… ciertamente a las mujeres nos atrae más los tipos que son odiosos y hasta cierto punto no se muestran poco interesados, que los que lo hacen con total evidencia y nada de sutileza… Es simple y funciona así; si uno quiere algo lucha por alcanzarlo, y uno quiere MUCHO algo y se da cuenta que no puede tenerlo lucha aún más… si las cosas son fáciles no son interesantes; por esto digo no es cuestion de “tratarlas mal”, es una situacón de saber que jugar y tomarse el tiempo para hacerlo y no me refiero a culioladas si no a saber que no es algo de mujeres es algo humano… el ser facil no es que sea malo si no a veces chocante y aburrido.
pero de lo que no han escrito es la situación a la inversa, es decir, de la amiga lesbiana, del segundo tipo…
perdón, este es el mejor comentario que puedo dejar al respecto: http://www.youtube.com/watch?v=2JhUbYCm4Tg
Brillante el video, Luna.
BUENO, CREO QUE LO DE HOMBRES ODIOSOS ESTA POR DE MAS YA QUE A NOSOTRAS, NO NOS GUSTAN LOS CHICOS PRESUMIDOS O QUE TIENEN MIEDO EN AFRONTAR LO QUE SIENTE, EN TODO CASO NO NOS GUSTAN QUE AL MOMENTO DE CONQUISTARNOS ESTEN COMO BOBOS O QUIERAN BAJARNOS TONTAMENTE LA LUNA , SI NO QUE TRATEN DE SER LO MAS SINCERO CON SUS SENTIMIENTOS Y RESPECTO A UN AMIGO GAY, TODOS TENEMOS DERECHO A ENAMORARNOS Y SI EL SABE LLEGAR AL SENTIMIENTO DE UNA CHICA DICHOSO Y VALIENTE DE SU PARTE-
Yo soy Gay, y tengo que decir que Humberto tiene razon, no se se el sea Gay o no lo sea, pero la cosa es que acierta en muchos puntos, yo fui amigo gay de una novia de un amigo, me confesaba sus desventuras y todo inclusive sus momentos intimos, yo NO la pretendia a ella, pretendia a EL al novio, sin embargo al paso del tiempo las mentiras se ahogaron y las verdades salieron a la luz, ella estaba celosa de mi, y yo de ella, yo por que envidiaba las noches de pasion en la intimidad que nunca se realizarian conmigo y ella por que yo pasaba mucho tiempo con el novio (era mi jefe), pero al final EL nos fallo a los dos, a mi por tratarme como la basura y a ella por engañarla una y otra vez con otras mujeres, me queda claro que NO quiero nunca volver hacer el amigo gay de nadie, y ser solamente una amigo, es TODO, no dar mas de lo que te ofrecen por que ternminas lastimado por ambos lados, ella ya no me volvio a hablar y el tampoco.
Complementando mi ultimo comentario, ella me fallo a mi pues aveces hablaba a su conveniencia con EL, y yo le falle a ella por mentirle muchas veces acerca de las otras relaciones que tenia mi amigo, y por mentirle a ella de las verdaderas intenciones de mi amigo que solo la queria para usarla sexualmente y botarla cuando el quisiera, si bien es cierto que ella le aguanto mucho por que es verdad que las mujeres le gusta que las traten mal, y le aguanto de verdad mucho, yo me acuso tambien de aguantarle a EL sus malos tratos e insultos y me converti en su “otra Mujer” (sin sexo por supuesto), a la cual podia gritarle, insultarla y mandarla a la frejada, y yo siempre estaba ahi soportando todos esos malos tratos, por eso la amistad y el noviazgo acabaron con las tres relaciones ENFERMISAS, un saludo a todos
Hola a todos
5/Mar/2009 a las 7:21 am
[...] a una de las facetas en las que se puede aplicar esa frase de «dar pan a quien tiene sed». En Planeta Gris describen muy bien este tipo de amistad sobre el amigo gay, que no es que se le llame «amigo gay» porque sea [...]