Desierto
Dedicado a Vanessa Pacheco
La fuerza implacable del viento
hace que constantemente cambie
la superficie del desierto,
dando la impresión de estar vivo
cuando en realidad está muerto.
Espejismos, te digo:
de su vientre estéril no puede
salir ningún ser vivo
esperemos a que se esconda la luz
convirtiendo todo en verdaderas sombras
y no en proyecciones oscuras
encarcelando figuras.
Veremos lo que en realidad es cierto
que la poca vida en un desierto
sólo sale a la superficie cuando
las diferencias se han muerto;
no tienen miedo a ser descubiertos
por el paso de la muerte
ya que saben que esta es clemente,
a diferencia del tiempo,
pero quieren seguir viviendo
como el que sigue queriendo amar
a pesar de saber que todo
en cualquier momento puede terminar,
todo excepto —claro está— nuestro sufrimiento,
el cual convertirá a nuestro corazón en desierto
y a nosotros en sombra.
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2/Jul/2008 a las 10:44 pm
[...] “…De hecho para ser más precisa no es una respuesta, es más bien una reacción…ante tu poema… [...]