Mujer de Arena

Hoy el mar se ha llevado
a mi mujer de arena
y sólo me ha dejado
un ardor en mis heridas del pasado
no a causa de la sal
que consigo traía
sino a causa de la idealización
que yo con el amor confundía
pero la realidad en una ola nunca perdona, todo lo azota
y ni un rastro ha dejado de ella en la costa
ya no tengo fuerzas
ni suficiente inocencia
para seguir construyendo
en contra de los designios del tiempo
será acaso quizá
que ha llegado el momento
de sentarme ante la inmensidad del mar
cual discipulo joven ante su viejo maestro
atentamente con paciencia escuchar
lo que por años me ha estado diciendo en silencio
a través de sus sabias palabras en continuo movimiento
las cuales muchas veces fuertemente culpe
por siempre en mi mujer de arena terminar rompiendo
llevándose en un segundo lo que alguna vez sentí como el amor más puro
envenenando mi corazón en lo más profundo
hasta sentirme cada día más inseguro
pero finalmente he comprendido que el mar siempre para mí ha querido
que de su inmensidad emerja una mujer que no sea hecha de arena.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (6 votos. Calificación promedio: 4.5 de 5) - Califica este Artículo.
Loading ... Loading ...
Envía a un amigo Envía a un amigo

Una Respuesta para “Mujer de Arena”

  1. Respecto al llamado Desamor…
    Creo que le llaman desamor, desilusión, talvez, o talvez, solo talvez debería llamarse decepción… O será que no debo esperar se repita ese maniático y burdo sentimiento llamado amor, como el que alguna vez me perteneció…
    Qué será eso que todavía me hace esperar ese gesto suyo?
    No lo sé, quizá sea parte de mi orgullo que se resiste a aceptar éste vacío que cada día se hace más grande, y que como una maldita enfermedad me envenena, me vuelve débil, vulnerable y a veces, sin fuerza, se convierte en indiferencia.
    Será que me acostumbré a que no me ame? Que acepté que no puedo provocar esa divina locura que tanto aspiro me corresponda, que no logré cautivarle… Con quien paso innumerables noches en una ardiente lucha sexual; una deliciosa lucha sexual que me envuelve y me hace olvidar la realidad, que me hace transpirar todo ese maldito deseo, y cual quiebra mi voz de tanto gemir al ser tocaba por sus manos, rosada por su cuerpo, atrapada por su maliciosa sonrisa; me hace dormir engañada, creyendo que talvez sí me amara, como si de verdad se hubiese entregado totalmente a mi desnudo cuerpo…
    Mmmm… y continúo; errando, sigo soñando en sus brazos como si nada importara, como si yo le importara, como si por siempre, a mi no me importara…
    Mmmm… y continúo; enmudeciendo, callando mientras le sonrío, mientras le admiro, como si fuese una deidad, al saber que nunca me va a pertenecer, que nunca me va a amar, que posiblemente me va a olvidar…
    Mmmm… y como desearía; poder renunciar… Renunciar a sus besos, renunciar a su cuerpo, a su fuerte y embriagante deseo, a ese hechizo que no me deja abandonar, al experimentar su impetuosa penetración en mí…
    Y continúo ignorando… ignorando el hecho, facto de primera mano, de que no me va amar… Y yo suelo ignorar, suelo ignorar este ruin desamor…

Comenta este post

Puedes utilizar los siguientes tags XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>