
Una aclaración: No he visto más de un par de temporadas de Sex and the City, y esto hace ya algunos años. Tampoco he visto la nueva película, pero me propongo verla. De hecho, tengo el deber de verla, como lo tiene quienquiera que lea estas líneas. Algunos sabrán a qué me refiero, otros creerán que saben cuando en realidad no tienen la menor idea, y otros simplemente tendrán que leer hasta el final para comprender por qué ver una comedia romántica mediocre de dos horas y media de duración puede ser lo más importante que hagan este año.
La explicación es más bien simple: Se sabe que en la industria del entretenimiento todo aquello que tiene éxito se repite —y se repite y se repite— hasta que deje de atraer público. Por lo tanto, si algo como… qué se yo… Sex and the City: The Movie tuviera alguna medida de éxito, podría esperarse entonces que surja una serie de imitadores durante los próximos años. Y nosotros necesitamos esos imitadores. Necesitamos que esta película sea un éxito universal, sin precedentes, más grande que Jesús, porque necesitamos más películas así.
Insisto: no he visto aún la película, y dentro de lo que recuerdo, la serie era una especie de comedia, con personajes ridículos de esos de comedia, y tramas inconsecuentes de esas de comedia. Pero también era algo mucho más especial. La serie trataba sobre un grupo de mujeres que se dedicaban a mantener relaciones sexuales regularmente, con muchos hombres, sólo que en lugar de hacerlo ver como algo sucio, lo hacían ver glamoroso. ¡Glamoroso! ¡¿Entienden lo que quiero decir?! De repente, para todas las mujeres que veían ese programa (que según mis fuentes son muchísimas), la promiscuidad se convertía poco a poco en algo sofisticado y cosmopolita. Por todos los cielos.
Por supuesto que algunas mujeres ya pensaban algo en esa línea, pero el show llevaba la idea a una audiencia gigantesca. Luego de Sex and the City, una gran cantidad de mujeres salían a la calle a involucrarse con hombres que apenas conocían, sólo para seguir el ejemplo de sus heroínas de la televisión. Como los niños que se amarran cucharas en las manos y aseguran que son Wolverine. Y esto es, señores, una de las cosas más asombrosas que he visto en mi vida.
Sex and the City es quizá el entretenimiento que más ha beneficiado la vida sexual de los hombres en la historia del mundo, sin tener en muchos casos la intención. La mayoría de nosotros debería agradecer todos los días por esta clase de suerte. No, la verdad, deberíamos hincarnos cada dos horas y agradecer a los cielos por un milagro de esta magnitud. Pero aceptémoslo, todo este negocio de pasar de rodillas puede resultar algo trabajoso. Hagamos entonces algo más simple: propongámonos ir al cine, para pagar de cierta forma la deuda, y al mismo tiempo contribuir al éxito de la película más noble sobre la faz de la Tierra. Después de todo, nadie ha dicho que los milagros no ocurren dos veces.
Humberto ya esto es demasiado su insensibilidad esta llegando a niveles extremos… Cómo va a ser que no pueda entender que lo importante y lo atractivo de Sex and the city no es el sexo sino la amistad de estas cuatro mujeres Carry, Charlotte, Samantha y la otra… Espero rectifique con un comentario de disculpas para las muchas seguidoras de este programa…
Miranda, Leo. La pelirroja se llama Miranda. (¿Suficiente?)
Jajajajajajaja!! Que simpático está el post!! Digamos que jamás pensé que Humberto fuera a escribir sobre Sex and The City. Bien, como fiel seguidora de esa serie que tanto deberían agradecer los hombres, por otro lado, la agradecemos las mujeres. Tenés razón Humberto, la trama ha hecho que nos volvamos menos “sumisas”, menos “prejuiciadas”… Y por ejemplo, tener sexo promiscuamente como Samantha? Pues sí. Ser medio desconfiadas y miedosas como Charlotte? Igual. Compulsivas, como Miranda? Definitivamente y terminando, críticas como Carrie. La verdad, además del sexo, lo que estas cuatro mujeres están buscando es amor. Y toda la serie, trata sobre los yerros de cada una, asimismo de los aciertos, que la verdad resultan muy ilustrativos y de consuelo para muchas, porque no somos las únicas que pasamos por eso.
Lo mejor de todo, es la independencia que se muestra por parte de los cuatro prototipos de mujer en la serie y pues bien, como el sexo siempre ha sido tabú!!! BIEN POR SEX AND THE CITY!! ELIMINANDO A LAS MUJERES REPRIMIDAS!!