
Llegaste temprano,
lo reconocí porque era cuando más oscuro estaba mi día
lo reconocí por el dolor que me causa que hoy hayas partido de mi vida
mientras yo solo enmudecía
cayendo en cuenta que eres perfecta para otro momento,
maldito tiempo siempre incorrecto.
Perfecta para ser por siempre mi compañera
excepto hoy,
no te detengo porque sé que no debo
no te detengo aunque créeme que me quemo
porque sé que nada es seguro en esta vida
vida que siempre se enseña en ser maldita.
Puede que cuando yo esté preparado para caminar un poco más lento
tú ya seas de otro hombre el sendero, y sentiré que me muero,
me ahogaré en cuanto fondo blanco quede en mi vaso
jurando nunca más nombrarte como si fuera posible olvidarte
esperanzado en que quizás logre vomitar mi corazón en algún basurero
y pueda así continuar con mi vida: vacía y llena de miedo.
Soy el cobarde que huyó del prematuro sentimiento del amor
por querer vivir un poco más…conocer otros mundos
dejándote partir en un segundo…
Sé que un día me sentaré en aquella acera que es más gris que la de enfrente
para ver pasar el poco o mucho tiempo que me quede
trantando de olvidar nuestras conversaciones las cuales atesoraré por siempre
serán mi compañía cuando me sienta solo, viejo y todo por lo que te cambié hoy
haya perdido por completo su sentido
nunca me perdonaré haberte conocido y mucho menos haberte perdido.
Llegaste temprano
te marchas sin escuchar de mis labios un último te amo
sería egoísta pronunciarlo porque sé que regresarías a mi lado
sellando mi egoísmo con nuestra saliva, porque eres buena,
crees en mí para sólo redescubrir al poco tiempo
que estás al lado de alguien que no te puede ofrecer lo que tú te mereces: Respeto.
No sabes cuánto me duele saber que te pierdo
pero duele más saber que te lastimo
que aunque quiero detenerte no puedo soy un pendejo,
carcelero de mis más bajos deseos
de mis vicios más sinceros, lo siento.
Comprendes ahora por qué no te detengo
no es porque no te quiero
nada más lejano que eso
maldita debilidad la mía
ahora estoy sumido en una depresión tan grande
que ninguna combinación de pastillas ha podido levantarme
alucinando por momentos destellos de la imagen de tu cuerpo: desnudo e imperfecto
llenando a perfección el molde de tu cuerpo
que estará por siempre anidado en el costado de mi cama,
cama a donde tantas veces sentada tocabas tu guitarra
yo me sentaba a tu lado
me sentía otra vez como un niño
no era necesario pretender ser un hombre
sabía que tú no me lastimarías, sabía que tú me cuidarías
sólo quisiera escuchar una vez más el sonido melancólico de esas cuerdas siendo acariciadas por tus dedos
contándome al oído lo mucho que me has querido.
Perderte porque hayas llegado tarde sería doloroso
quizás podría culpar a la vida
pero perderte porque llegaste temprano eso realmente me hace daño
porque sé que el único culpable es el que hoy escribe en lugar de buscarte.
El texto original de Temprano se encuentra en un blog en el que quisiera escribir más frecuentemente jancz.wordpress.com