Sobre cómo escoger una película

En un año cualquiera, son grabadas más horas de música que el total de horas que tiene el año. Se graba también más horas de cine, y más horas de televisión. Vivimos en una época en la que aún el mayor fanático no puede conocer todo aquello que el mundo tiene por ofrecer, en el que aún dedicando cada una de las horas de su vida, siempre se quedará corto. Como les mencioné hace unos días, es necesario escoger. Sin embargo, a la hora de escoger un álbum, o una película, o un programa de televisión, tomamos decisiones sin saber la respuesta a una pregunta fundamental: ¿Nos gustará?
Al ignorar un dato tan importante, es muy probable que se tomen decisiones equivocadas. Lo más probable, en realidad, si se toma en cuenta que de las incontables alternativas que se tienen, frecuentemente se termina optando por no más de un puñado. Siempre existirá la inquietud por saber si se pudo haber hecho algo mejor con nuestro tiempo. No como un remordimiento, pero sí como una duda: una duda que nunca se puede satisfacer por completo.
La mayor parte de las personas se resigna a aceptar sus experiencias como lo mejor que se pudo tener. Ante la impotencia, culpar al destino, o a la fatalidad, o a Dios en los cielos. Lo cual, digan lo que digan, es una tontería.
No estoy diciendo que hay que dejar por completo la resignación. Siempre se necesitará un poco, si se quiere dormir por las noches. Pero hay que encontrar maneras de hacer cuanto sea imaginable por encontrar la máxima cantidad de tesoros posible. Eso, al menos, es lo que yo intento hacer. Y lo que me gustaría que hicieran todos.
En vista de lo anterior, acá les presento mi sistema, para que quienes no tengan alguno puedan adoptarlo, y quienes sí tengan puedan dar recomendaciones para mejorarlo. Uso de ejemplo la escogencia de películas porque es a fin de cuentas el medio más accesible para la mayoría, pero principalmente porque el cine es mi primer amor.
En primer lugar está claro, por razones que expuse ya, que no se puede elegir buenas películas a pura fuerza bruta, esto es, a fuerza de ver una gran cantidad de cosas con la esperanza de encontrar algo valioso. Si respetamos la regla del 90% (según la cual, un 90% de todas las películas que alcanzan los cines son basura), es necesario aceptar que no se puede pretender ser un explorador.
Sería tonto tratar de descubrir alguna maravilla al precio de tener que sufrir 10 o 20 malas películas. Sin embargo, sí es necesario ver tantas películas como sea posible, aunque sea en un inicio, porque como aconsejaban los griegos, lo primero es conocerse, y entender los propios gustos. Y no es posible saber qué puede gustarnos si no hemos probado de todo un poco. Si necesitan una guía para esta parte, les aconsejo que inicien con una lista de “mejor de”. Hay muchísimas en Internet. Un par de las más recientes son las de Top 10 por género del AFI, y las 100 mejores de los últimos 25 años de EW. Ninguna de estas listas es perfecta, y puede argumentarse es que la mayoría son repetitivas y absurdas, pero lo importante es que cubren un rango amplio que puede ayudarles a encontrar aquello que verdaderamente podrán disfrutar.
En este momento es importante que tomen nota. ¿Quienes son los creadores de las películas que más les gustaron? ¿Quienes los directores, los escritores? Apréndanse esos nombres, y busquen todas las películas en las que hayan trabajado. Las probabilidades son de que les gusten también. ¿Quienes son las influencias de esos escritores y directores? ¿Quienes sus amigos? ¿Con quienes han colaborado? Apréndanse esos nombres también, y busquen de nuevo. Con el tiempo, tendrán una lista creciente de favoritos —de auténticos favoritos— clásicos y modernos, en los que podrán confiar para les provean las experiencias más satisfactorias posibles en el cine.
El problema es que de vez en cuando el sistema falla, y algún viejo favorito cae en desgracia, decepcionándonos. Permítanme ilustrar con un ejemplo: Entre las películas grandes de esta mitad de año hay varias que desde hace meses, siguiendo el sistema, decidí ver. De estas, en las últimas dos semanas se estrenó The Happening de M. Night Shyamalan y WALL·E de Andrew Stanton. Shyamalan escribió y dirigió The Sixth Sense, Ubreakable, y la menospreciada Lady in the Water. Stanton hizo lo mismo con Finding Nemo. Ambos son grandes cineastas, ambiciosos y capaces. No había, por lo tanto, espacio para la duda. Me divertiría en grande con las dos películas… WALL·E, a pesar de mis inconcebiblemente altas expectativas logró sorprenderme positivamente y encantarme, y espera en una lista corta como una de las mejores películas del año. The Happening por otra parte es de lo peor que he visto en mucho tiempo.
¿Qué hacer entonces? Puede pasarles a ustedes como me pasó a mí. Posiblemente una mala experiencia no compense una buena, y hay horas de mi vida que nunca recobraré. Sin embargo, no tengo porqué arrepentirme, ya que hace mucho tiempo decidí que no iría al cine porque le hagan publicidad a una película (o porque no le hagan), sino que iría al cine porque confío en los mejores, y porque confío en el orgullo que ellos puedan sentir por su trabajo. Y cuando no es posible tener certezas de ningún tipo, quizá no exista una seguridad mayor.


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Se le olvidó mencionar que Shyamalan hizo también The Village, en mi opinión excelente (obvio, no tanto como Unbreakable y Sexto Sentido). Pregunta: Lady in the Water, menospreciada, justa o injustamente?
De hecho, Shyamalan no sólo hizo The Village, sino también Signs y Wide Awake, y escribió el guión para la primera de Stuart Little. Las que menciono son únicamente las películas suyas que más me gustan.
The Village, con otro final, sería una película casi perfecta… aún así, dicen que a los franceses les gustó bastante (creo recordar que terminó en algún top 10 de los Cahiers de Cinema).
Y Lady in the Water, para ponerlo de alguna manera, es pésimo arte, pero buen espectáculo. La verdad, a mí me parece excelente, aunque comprendo completamente por qué algunas personas la odian tanto. Lo de justo o injusto es siempre relativo; depende de cómo quiera apreciar sus méritos.
Otro final para The Village? Cuál propondría? (Eso sí, esperaría que cumpliera con el requisito de ser también un final inesperado y sorpresivo).
Vittorio, no voy a caer en esa. Pero le puedo contar que el problema con ese final es que invalida toda la película… la ensucia, y sacrifica coherencia en favor de una “lección moral” bastante trillada. Ah sí, y tan sorpresivo no es; muchísima gente, esperando una “sorpresa”, logró predecir el final. Yo mismo lo predije, y deseé con todo mi corazón estar equivocado. En fin, lo que está hecho…
Y a mi que el final fue casi lo que hizo que me gustara la pelicula…
Para mí el final es buenísimo, es más, EXCELENTE, pero no sólo eso es bueno, la musicalización, los colores, la escena en la que el “innombrable” intenta atrapar a la ciega en el bosque, en fin, demasiado buena.
Hmmm… Bueno, me parece que saber si a uno le va a gustar una película es difícil de medir o calcular en el sentido amplio. Puede ser que se hayan escuchado o leído críticas, que se haya visto el “trailer”, incluso que el género no sea el de nuestra devoción, pero hasta que la veamos, sabremos si nos gusta…
La verdad no creo que el ir al cine, o el ver una película “mala”, que nos nos gustó, sea una pérdida de tiempo. Pues en la vida, hay múltiples situaciones, que nos ponen a la expectiva, que creemos que serán buenas y terminan siendo un fiasco… Y eso no significa que perdimos el tiempo… o sea nunca se pierde el tiempo, ni aunque estemos vagueando como vegetales en la casa, se pierde el tiempo, el ocio es exactamente igual de útil, que cualquier otra actividad, incluyendo ver una película mala o buena, que luego sirve para que estemos discutiendo este post! jeje