Los días grises: una contestación

15 agosto, 2008 3 comentarioss

En respuesta al último poema de Fernando, uno de nuestros editores comentó:

“El clima esta lo suficientemente hermoso
como para extrañar un poco la lluvia”, esto siempre me ha parecido muy extraño (tal vez soy yo el raro), cómo es que hay gente a la que puede gustarle la lluvia y los días grises?

La respuesta, para mí, era bastante evidente. Tan, tan evidente, que decidí ignorar la pregunta. Era inconcebible que uno de nosotros fuera incapaz de entender algo tan simple, tan de cada día. Sin embargo, al cabo de unas horas empecé a considerar la posibilidad de responder. ¿Qué tal si esta fuera una duda honesta? ¿Habrá realmente personas que no pueden apreciar los días grises?

Hay mil pequeñas obviedades en el diario vivir que uno no se sienta a considerar. El agua es mojada. El periódico llega en las mañanas. Mi ejemplo favorito es la sensación de la ropa contra la piel: ahí está todo el tiempo, pero es tan constante, tan rutinaria y entendida, que uno la olvida. De la misma forma uno olvida o ignora muchas de las cosas más importantes de su vida; siempre están ahí, pero precisamente por este motivo son dadas por sentado. Hay además mil pequeñas obviedades en la forma en la que se comprenden las cosas, y las ideas detrás de este párrafo, por ejemplo, son parte de ellas.

Todas estas obviedades son aburridísimas, y hablar acerca de ellas no es más que una repetición de cosas que todos sabemos. El problema es que en ocasiones no todos sabemos, y es necesario explicar. Sólo así se puede igualar las condiciones de la discusión para todos los participantes. O bueno, al menos eso me digo a mí mismo cuando escribo algo trillado o común.

En este caso, sin embargo, hay una petición explícita, una duda clara sobre algo que muchos damos por sentado, pero que visto de cerca puede no ser tan obvio. Después de todo, en días grises la visibilidad es mala, el frío aumenta y las personas suelen deprimirse más. Y la lluvia puede ser aún peor.

Para aclarar entonces el asunto de una vez por todas, a continuación les presento tres de las razones principales por las cuales se disfruta un día gris. Para los que no saben, o para quienes quieran confirmar.

La gente feliz es deprimente

Somos egocéntricos por naturaleza. Y envidiosos. Quisiéramos que el mundo gire alrededor nuestro: alegre y colorido cuando estamos de buen humor, oscuro y lluvioso cuando nos sentimos mal. No sé ustedes, pero cuando estoy más triste es cuando más me irrita ver a alguien feliz cerca de mí. Para las personas con temperamento melancólico, los días grises llegan a ser una manifestación de su oscuridad interna en el mundo exterior; una forma en la que el mundo se ‘sintoniza’ con su tristeza, y se convierte en algo más parecido a un hogar.

La belleza en la tristeza

Los días grises pueden ser tristes, pero la tristeza no siempre es mala, y en muchas ocasiones llega incluso a tener una gran belleza. La tristeza de una mujer hermosa viene a la mente como un excelente ejemplo, pero más allá de esto, muchas grandes obras de arte son profundamente tristes. Las películas que nos hacen llorar a menudo están entre nuestras favoritas, la música depresiva suele ser la que más nos logra emocionar. Y los ejemplos sobran; tenemos nuestras listas de canciones para llorar (12) y aquí otro par, una composición antigua y una bastante reciente:

Concierto para 2 violines en Re menor – J.S. Bach

“Re: Stacks” – Bon Iver

El Hombre vs. La Naturaleza

El día puede ser gris, y la lluvia torrencial, pero esto no tiene por qué importar. Ya no vivimos en cuevas, temerosos de los elementos. Esa lucha la ganamos hace mucho tiempo. Puede estar haciendo frío, pero no tenemos por qué sentirlo, y puede llover, pero no tenemos por qué mojarnos. Hay una cierta satisfacción que se puede obtener de todo esto, pero hay algo más: cuando nos exponemos completamente a los días grises lo hacemos por placer, cuando nos mojamos es por gusto. Siempre hay un lugar cálido y seco que nos espera.

Antes de finalizar, esta fotografía es otro ejemplo que me gusta mucho:

The Freewheelin' Bob Dylan

—La tarde es gris, pero la ciudad es acogedora. Hace frío, pero se abrigan el uno al otro. Hay tantas cosas buenas en el mundo que la oscuridad del día no tiene importantcia, pero es gracias a ella que las pueden descubrir.

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3 Comentarios a Los días grises: una contestación

  • Vittorio dice:

    Está muy bonito el artículo y todo, pero creo que los elementos que usted enaltece de los días grises no son válidos en la vida real. Singing in the rain, buenísimo desde el punto de vista artístico, pero no me imagino a Humberto bailando tap y cantando en San José centro bajo un aguacero torrencial. La fotografía de la pareja, muy bella, es, si se quiere, una composición artística muy bien lograda y expresa el amor de esa pareja, pero no he visto a Humberto con la novia caminando felices abrazados en un día frío. En esta frase se le salió lo clase media alta, y se ve que no conoce la realidad de la gente pobre (y no necesariamente tan pobre): “cuando nos mojamos es por gusto. Siempre hay un lugar cálido y seco que nos espera”, es más, lo envidio porque veo que nunca se le ha metido agua en la casa en ninguno de los vulgares aguaceros que desde hace algunos años son frecuentes en Costa Rica. Conclusión: los días grises son bonitos para la literatura y las películas, pero en la vida real son una mierda, se cagan en todos los planes, bajan el estado de ánimo, causan fríos insoportables, causan incomodidad (nada más insoportable que andar con los pies mojados porque lo sorprendió a uno un aguacero en la calle). etc. Conclusió real: cada quien tiene su opinión, aunque está muy de moda por ahí decir que la mayoría es la que tiene la razón, el común denominador en pocas palabras, aunque en este fragmento escrito por usted mismo queda claro cuál es el común denominador:

    “La gente feliz es deprimente

    Somos egocéntricos por naturaleza. Y envidiosos. Quisiéramos que el mundo gire alrededor nuestro: ALEGRE Y COLORIDO CUANDO ESTAMOS DE BUEN HUMOR, OSCURO Y LLUVIOSO CUANDO NOS SENTIMOS MAL.”

    PD: por si acaso, no estoy enojado.

  • que hablada.... y para nada dice:

    todo es relativo vito, y humbert eso es lo que tenias que decir no hablar tanta vara, a mi por ejemplo me encantan los dias grises! y por que? por que son diferentes a los dias soleados, por que su oscuridad cobija nuestras vidas, y nos muestra la belleza y la tranquilidad, que podemos encontrar en una tranquilo dia de lluvia. que pereza con lo que escribiste, bueno en realidad me dio tanta pereza ver tu explicacion que nisiquiera la termine de leer…….ABURRIDO! ABURRIDO……

    tenia un monton de no leerlos.

  • Jean d dice:

    enojado Vito? para nada…

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