
Bueno, tenían que ser los nórdicos y después los romanos a los que se les ocurriera que porque los pájaros se aparean había que crear el día de San Valentín.
Si me preguntan por esa fecha, no sé si será porque nunca la he celebrado, pero me resulta irrelevante… Aunque generalmente se convierte en una excusa para que los comercios ganen más dinero en general, restaurantes, bares, moteles y ventas de baratijas con corazones etc… (jaja que amarga)
Bueno antes que este peculiar día se convirtiera en esta tradición, existían los “Bailes de Valentinus” donde damas y caballeros solteros, se reunían como en un ritual para hacer parejas y encontrar el amor de su vida… No y peor aún muchos creían lograrlo. (… como si dependiera de solo un baile…)
Otra teoría apunta a San Valentín, un presbítero que canonizaron por casar a los soldados romanos, cuando esto les era prohibido ya que si tenían familias no rendirían de la mejor forma en el campo de batalla. Por si fuera poco, lo ejecutaron el 14 de febrero y termino enamorándose de la hija de un emperador (Claudio II).
Bueno, además de ese amor que le quieren otorgar a este día que más bien fue de ejecución y de sangre…
No muy lejos de la ejecución y la sangre esta esa presión social de dar regalitos y de sentirse mal si no das o no te dan.
La verdad, cualquier día del año puede ser de la amistad, que mal si no lo es… Cualquier dia puede ser del amor… no solo ese…
Así que, si son uno o una de los tantos que no tenemos la “ventura” de contar con una “media mitad” (jaja), los insto a conseguirle la mejor ofrenda a Eros y a ponerle una velita a San Valentín, al rato y les aparece el amor de la vida en un parpadeo.