
1.
Esclavizante pulpería, levantarme temprano, irme sin desayunar para que los vecinos puedan comer su pan. Hoy hay partidos de las eliminatorias para el mundial. Juega la Argentina. Messi entrará desde el inicio leí ayer en los diarios. Me pongo mi camisa del Pelusa traída desde las afueras de la mismísima bombonera. Voy en camino, el chofer del taxi me entabla conversación, dice que al parecer entrará el Kun Aguero en la estelar, demasiadas buenas noticias algo malo tiene que suceder, conozco cómo funciona mi vida, he aprendido a no emocionarme. Mientras abro el portón recuerdo que mi hermano me dijo ayer que mandaría a arreglar el viejo tv Hitachi de perillas. Sonrió. En mi interior nace un infierno.
Entro, eterno sufrimiento, ni la radio funciona. Sin tv imagino los goles de Messi. Las paredes con el Kun. La cara de extenuado que siempre tiene el Riquelme. Imagino la cara de Maradona festejando, los coros de la hinchada. Maldita sea por qué no hay tv. Miro el estante donde está normalmente la tv y me lamento porque no esté. Me siento solo. Todos los clientes que llegan me dicen que si vi el Golazo de Messi. Por qué no tengo novia. Llega la noche, mi hermano pasa a recogerme y mientras cerramos me comenta del partido, le digo que cuándo estará ya buena la tv que cuándo estará de vuelta, que es una mierda perderme el partido por una pendejada de esas. Se ríe y no me contesta. No entiendo. Le hablo en tono desafiante y me contesta pero si la tv aun ni la he llevado a reparar. Miro el mueble nuevamente y ahí esta la tv. Descubro que fui invidente.
2.
Voy tarde a clases de bases de datos con Malinowski. Maldita sea no podré entretenerme hoy viéndole las piernas en sus minifaldas. Recuerdo que teníamos que entregar una tarea. Al entrar subo a los laboratorios. Veo que en el único laboratorio que tiene computadoras disponibles al parecer hay clases. Entro, pido permiso al profesor para que me preste por unos minutos una PC. El mismo me indica que la de la esquina. Me dirijo al computador sin interrumpir la lección, al parecer es de software interactivo, veo que a 3 campos hay una mujer hermosa.
Nunca antes la había visto. En una facultad de informática una mujer hermosa no es cosa de todos los días y mucho menos pasa desapercibida. Anda en minifalda. Hermosas piernas. Me mira, noto que nota que la estoy mirando, me apeno. Cambiaría cualquier cosa por conocerla o al menos verle la ropa interior. Intento pero nuevamente siento que se da cuenta. Me apeno. No logro hacer la tarea. Termina la clase en el laboratorio. Veo que uno de los estudiantes del frente anda con un perro. Es invidente. No sabía que hubiese estudiantes invidentes. Se levantan otros más todos con perros, hasta el profesor. No entiendo. Se levanta la chica y saca un bastón. Me lamento por no haberle visto la ropa interior mientras descubro que el único invidente en ese laboratorio soy yo.
3.
La conocí después de 18 años de conocerla. Inocencia de niña en cuerpo de mujer. Su sufrimiento a causa del rompimiento con su primer amor me cautivó. Más que amarla hubiese querido que alguna vez alguien sufriera así por mí. Inventaba pretextos para verla aunque fuera un minuto o dos. Me aguanté mis sentimientos siempre para darle el mejor de los consejos. Así pasaron 2 años. Me olvidé del monstro que soy y me permití soñar con ser alguien mejor. Cuando tuve el valor para ser más que un cobarde le propuse fuese mi novia me dijo que no. Igualmente salimos y lo intentamos. A los días me dijo que no podía estar con nadie. Así un par de veces más. Meses después fui a un bar, ebrio me despedazaron la vida y el rostro. Hospitalizado fue a visitarme. Me sentí feliz. Mi mejor amigo me contó que tiene novio. Descubrí que nací siendo invidente.
Mirar y no ver,
Ver y no observar,
Observar y no detallar,
Detallar y no pensar,
Pensar y no fantasear,….admiro tu prosa unica.
Pia.