La Nave

Terminó la misa y me toca llevarlo de nuevo a su celda. Hoy tampoco había mucha gente. Algunos marineros, algunos guardias escoltando a sus prisioneros, y el Capitán, que según me dicen, siempre asiste. El padre Guillermo es de mis favoritos: se le permite salir a menudo y es buen conversador. Es una pena que el Capitán sea tan paranoico y nos continúe rotando. —Es mitad Nemo, mitad Garfio —me dijo una vez el cocinero— pero no trabajaría para nadie más—. Llegamos. Me espera paciente mientras abro la puerta y le quito las esposas. Pobrecillo, ahí adentro se ha de aburrir tanto como yo lo hago aquí afuera.
Estoy por cerrar la puerta cuando se acerca el Capitán. Nunca lo había visto venir por acá, pero no me sobresalto mucho. He escuchado que le gusta conversar con los prisioneros. —Un momento, Señor Block —lo escucho decir—. Quisiera unos minutos con el padre. ¿Entramos?
—Por supuesto, señor —le respondo. Lo sigo y cierro la puerta tras de mí. Él sabe que no puedo abandonar mi puesto, ni al prisionero cuando tiene visitas. Es claro que preferiría que yo no esté aquí, pero no puede desobedecer sus propias reglas. Por lo general, no soy de contrariar al Capitán, pero no me perdería esta conversación por nada del mundo.
—Buenos días —inicia el Capitán.
—Buenos días a usted. ¿Sería muy descortés preguntar a qué debo el honor?
—En absoluto. Quería hablar sobre su sermón de hoy.
—¿Algo en específico?
—Sí. Cuando habló sobre la evolución del cuerpo. He escuchado ese mismo discurso en alguna ocasión.
—Es posible, sí. Lo hizo famoso un Papa. Hoy leímos la creación del hombre y me pareció apropiado aclarar que la Iglesia no niega la evolución. He estado pensando que quizá sea la influencia de sus científicos la que mantiene tan vacíos mis servicios. Pero dígame, ¿Hay algún problema?
—No. De hecho, imaginé que pretendía algo así. Justamente quería hablar de la metáfora. ¿Usted realmente cree que cuando en la Biblia dice que Dios creó a los animales y al hombre, esto deba ser interpretado a la luz de la ciencia, y de lo que se demuestra posible?
—Por supuesto.
—¿Qué los días de la creación corresponden cada uno a millones de años, y la cronología de las escrituras es algo meramente simbólico?
—También.
En este momento, el Capitán hace una pausa y empieza a caminar por la celda, en silencio. —Pero entonces —exclama—, ¿Qué puede decirme de algo como el Diluvio Universal?
El padre Guillermo suspira, entendiendo la pregunta —¿Usted quiere decir que no hay agua en este mundo para cubrir toda la tierra? ¿Que no caben todas las especies del planeta en un bote de esas dimensiones? ¿Que no se ha encontrado evidencia física del Arca, ni de la ocurrencia de un diluvio?
—Precisamente.
El padre se sienta. —Por favor. —Dice mientras señala una silla al capitán— Tengo una teoría al respecto, y por sus preguntas, creo que usted piensa lo mismo. Corríjame si me equivoco, por favor.
—Con gusto.
—Siempre he pensado que el diluvio aún está por suceder, o más bien, que está sucediendo. Quiero decir; es posible que la purga de la humanidad y la limpieza de la tierra aún estén por cumplirse, de formas que no comprendemos aún. Después de todo, el nivel de los mares aumenta todos los días, y el mundo como lo conocemos está por cambiar para siempre, ¿No es así?
—Usted me ha preguntado por qué lo tenemos aquí contra su voluntad, por qué nunca fue llevado a tierra firme después del accidente. Usted tiene razón. Yo tengo esta misma idea acerca del Diluvio. Estoy seguro que hemos avergonzado a Dios de su creación, y se avecina una era de dolor y muerte. He querido mantenerlo aquí porque porque usted piensa como yo, y puede ayudarme a evitar este final de los tiempos.
—¿Pero cómo? Yo soy un simple cura. ¿A cuántos puedo convencer? Y usted… Aún un hombre de sus medios, ¿Cómo espera concientizar gente suficiente como para frenar el cataclismo global?
—No los vamos a convencer.
—¿Qué planea entonces? ¿Sabotaje? Honestamente, no puedo apoyarlo si piensa actuar por la fuerza.
—Tampoco es eso. Usted aún no me ha entendido. Es algo más simple.
—¿Ah sí? ¿Algo como qué? ¿Qué es esto tan maravilloso que vamos a hacer?
—¿Vamos? Ya lo hice. ¿No se da cuenta? —en este momento el Capitán se pone de pie, me mira a los ojos, levanta discretamente las manos y señala a su alrededor, diciendo— ¡He construido un arca!

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La pregunta importante es: Cuándo vamos a ver la versión filmográfica de esta historia?
Muy bueno y hasta pagaría por ver la versión filmográfica de la historia! (Mentira, no pagaría, pero la vería con gusto).