¡Fiesta!

Hola. Me alegra que estés aquí. Sé que tienes otras cosas que hacer, y te aseguro que aprecio el esfuerzo. En fin, ahora que estás aquí tenemos que hablar ¿Sabes qué celebramos el día de hoy? ¿No? Celebramos aniversarios; aniversarios de eventos grandes, de eventos pequeños, de nacimientos, bodas, muertes, de la fecha cuando aprendiste a sumar y otro aprendió a fumar, del día en que alguien vio por primera vez su película favorita. Quería decirte que hoy es tu día, y tienes una invitación para las festividades.
¿Quieres saber por qué celebrar? No por que la Tierra haya dado nuevamente una vuelta al Sol, ni porque tu vida sea mejor a causa de ello. No es porque algo fundamental haya cambiado, sino precisamente por lo contrario: porque alguna vez todo era distinto, pero ahora las cosas siguen igual. Conmemora el recuerdo de quien eras antes: antes de conocernos, antes de llegar a este lugar. Celebra el tiempo antes de que cambiaras para convertirte en quien eres hoy. Celebra que fuiste un bebé, libre de inseguridades y ansiedad, que tus padres alguna vez tuvieron tu misma edad, que se enamoraron en una tarde lluviosa, que el profesor que te enseñó tanto alguna vez era un desconocido, que alguna vez él mismo era el estudiante. Celebra para recordar la persona que nunca serás otra vez.
Celebra también la inevitabilidad de lo que ya sucedió, y lo maravilloso —para bien o para mal—, de que haya sucedido. Celébrate porque con solo estar aquí demuestras que naciste y has vivido, por que eres la evidencia irrefutable de todos los eventos de tu vida, porque cada segundo que pasa continúas acumulando dentro de ti una riqueza tal que nunca en la historia del universo volverá a ser vista, porque no sabes dónde terminarás. Celebra cada evento, porque sin ellos no serías quien eres, ni yo quien soy. Después de todo, ¿Dónde estaba este lugar hace dos años? ¿Quién eras tú hace diez?
Permíteme de paso felicitarte. No te lo dije, pero estoy realmente conmovido por estar aquí. Sé que la fiesta es tuya, y que te mereces todos los aplausos, lo digo de verdad. Tengo que admitir, sin embargo, que tengo mis motivos egoístas para acompañarte, porque yo también me beneficio de lo sucedido. Estos eventos, al igual que son tuyos, son míos: Gracias a tí, y lo que ha pasado, yo soy. No puedo hacer menos que desearte lo mejor. Así que disfruta, recuerda, celebra.
Nos vemos en un año.

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Gracias mi amigo yo sé que esto lo escribiste para mi cumpleaños! Pero hubiera sido interesante que también recordaras que Vittorio cumple mañana 25, que tu mamá cumple 50, que tus papás cumplen 25 años de casados, que Planeta Gris cumplió 2 años y más importante aún que la reina Isabel tiene ya 83!