“Painter Song” – Norah Jones
De pie con mis manos apoyadas en la baranda de ese corredor, recordé. Creo que por eso nos gusta ir a esos lugares bellos y serenos! Me rodea la gente que no conozco y por razones aún desconocidas para mi, habrían de ser mi compañía y mi locura por los próximos tres meses. Mas mi mente paseaba lejos de ahí en el tiempo y el espacio, en el mundo de los sueños.
Recordé tu sonrisa, tu locura, tu cara de enojo, las veces que contamos nuestros cincos de estudiantes y nos fuimos para el puerto sin siquiera vestido de baño solo para comernos un copo de hielo y una cervecitas en la orilla de la acera porque era para lo único que nos alcanzaba, recordé esos retornos y verte ahí dormida en mi abrazo envuelta por la noche y tu respiración finalmente tranquila. Recordé el estrés causado por tu familia, tus llamadas al extranjero desde el celular, tus ojos de cólera (esa que solo se siente ante la impotencia). Recuerdo tu amor por la buena comida que siempre sabias donde conseguir barata y que por alguna razón me enseñaste a comer.
También me acuerdo como pensaba en ese entonces y cómo me prometí no perderte y cómo te vi alejarte sin salir de la parálisis. Recuerdo con nostalgia aquella noche de serenata en la que junto a mis dos amigos cantamos tus canciones favoritas al son de nuestras guitarras. Recuerdo como bajaste las gradas, aun húmedas de la lluvia de aquella tarde, en tus pantuflas gigantes y tu pantalón de gimnasio. Recuerdo el beso que te di y como en ese momento supimos que íbamos a estar juntos por siempre. Recuerdo tu mirada ese día en mis brazos, como quien dice “te estaba esperando”
Recuerdo como cambiaste mi mundo y como empecé a seguir mis sueños como si nunca antes alguien hubiera querido quitármelos y el deseo de vida y pasión que sembraste en mi me seguirán a lo largo de mi vida. Siempre serás una de las razones para despertarme cada día y tomar al toro rabiante por los cuernos y así valientemente afrontar lo que se me ponga en frente.
Aunque recuerdo luego, que no soy ninguna clase de pintor y lo que pasó en mis recuerdos, por alguna razón nunca lo hizo, que tu vida siguió luego de mí sin inmutarse y que el pincel de mi familia yace seco y quebradizo sobre la mesa.
