Estaba escrito,
borrarlo sería en vano,
nunca más volverían a estar juntos,
nunca más tocaría sus finas manos.
Sentía un dolor en el pecho
no era un infarto,
lo carcomía la verdad,
la verdad de un engaño.
Pudo haberla lastimado,
quiso haberla herido,
pudo haberla no amado,
quiso nunca haberla querido.
Ahora no encuentra la fuerza
no encuentra el camino,
se encuentra sólo bajo la lluvia
esperando que esta apague
lo que otra con su engaño había encendido.
Gordo sabroso…
Jaja.